Maiteder Sasieta: «Queremos activar todos los pueblos de la Llanada de manera conjunta»

 

La iniciativa Euskaraldia  se está difuendiendo de manera masiva por todo el País Vasco. Hemos querido poner el foco en una de  las Cuadrillas más activas de Álava: la Llanada. Desde que en 2016 llevaron a cabo en Agurain el exitoso proyecto  «75 ordu euskaraz« , los miembros de la Comunidad del Euskera de la Llanada están trabajando en la activación de toda la Cuadrilla. Maiteder Sasieta Murua responde a las preguntas de Euskaraba, en nombre del grupo de trabajo.


 

  • Ha pasado año y medio desde que en Agurain realizasteis la iniciativa “75 ordu euskaraz”. Fue el comienzo de la activación de hablantes, y continuaréis con ese objetivo mediante el proyecto Euskaraldia. ¿Cómo ha sido la transición entre las dos iniciativas?

 

“75 ordu euskaraz” la hicimos en 2016. Esas 75 horas las situamos en la primera semana de noviembre, pero la preparación y organización de la iniciativa empezó seis meses antes, empoderando a los vecinos/as de Agurain, preparando a la gente ante la nueva propuesta, y detectando a participantes que estaban dispuestos/as a asumir un compromiso. El título dice que fue un evento de 75 horas, pero el trabajo real duró 6 meses, y esas 75 horas fueron la última traca. Tuvo un éxito rotundo, fue un ejercicio muy enriquecedor, porque nos hizo ver que en Agurain somos capaces de vivir en euskera.

 

Cuando hicimos la valoración, nos dimos cuenta de que el trabajo no había terminado, que no podíamos dejar como estaba todo lo conseguido, y por eso, el grupo de coordinación que se ocupó de la organización se siguió reuniendo con la misma frecuencia. Teníamos claro que, tras un intervalo de tiempo, era necesario organizar otra vez un proyecto similar, y vimos que Euskaraldia cumplía plenamente con los objetivos que nos habíamos puesto hasta entonces. Aún así, hemos querido dar un paso adelante: “75 ordu euskaraz” fue una iniciativa centrada en Agurain, y con Euskaraldia hemos querido ampliar el foco. Propusimos a nuestros/as vecinos/as asumir como reto la activación de todos los pueblos de la Llanada, de manera conjunta, y ha cuajado.

 

 

  • ¿Cómo se estructurará la iniciativa Euskaraldia en la Llanada? Comisiones, grupos de trabajo… ¿Quién se ocupará del proyecto?

 

La primera cosa que hicimos fue buscar un/una cómplice en todos los pueblos pequeños de la Llanada. A esos cómplices, les dimos los detalles de la iniciativa, y les preguntamos si veían posible ponerlo en marcha en su pueblo, y quién se podría ocupar de hacerlo. En los núcleos más grandes (Araia, Dulantzi y Agurain) hemos formado grupos de trabajo, para realizar la preparación y empoderamiento de la gente que quiera participar en el proyecto. Esa ha sido la labor de los primeros tres meses, y ya tenemos en marcha los grupos de trabajo mencionados. Ahora estamos estructurando el resto de pueblos: son cada vez más las juntas administrativas que se han adscrito a la iniciativa, y eso es gracias al trabajo de los/las cómplices antes mencionados/as.

 

En este momento, estamos trabajando en el “hamaikako” (grupo de once personas, figura de Euskaraldia) de la Llanada, el más amplio posible, también geográficamente. Cada miembro de ese grupo, tendrá que conseguir reunir otro “hamaikako”, y sucesivamente, hasta crear una red que cubra toda la Llanada. Será un proyecto de iniciativa popular, aunque hemos contratado un liberado para coordinarlo todo, mediante la aportación que han realizado los ayuntamientos de la Llanada.

 

 

  • La Llanada es un ámbito geográfico amplio, con gran dispersión de los núcleos de habitantes… ¿Cómo condiciona eso un proyecto como Euskaraldia? ¿Qué mecanismos habéis puesto en marcha para llegar a la gente?

 

En la Llanada tenemos tres principales núcleos de población, en los que se concentra el día a día: compras, horario escolar, lugares de trabajo para muchos, actividades extraescolares… La gente de los pueblos pequeños acude mucho a los grandes, y es importante que esos núcleos funcionen debidamente. Es por ello por lo que hemos creado grupos de trabajo en los tres núcleos. Los grupos de coordinación de los tres núcleos nos reunimos cada quince días, e intentamos mantener el mismo ritmo para todos. En los pueblos más pequeños, la decisión de participar o no en Euskaraldia depende de los concejos, y, hasta la fecha, son 40 los que ya se han inscrito. En octubre hicimos una primera presentación, todos juntos, y en mayo haremos otra. Para coordinar todo ese trabajo, hemos contratado un liberado mediante la subvención aportada por todos los ayuntamientos. Por ahora, vamos cumpliendo con nuestro objetivo: que toda la Llanada vaya adelante con el proyecto, de manera conjunta.

 

  • En la iniciativa “75 ordu euskaraz” realizasteis un trabajo específico con la gente que no sabe euskera. ¿Dentro de Euskaraldia, prevéis también trabajar en esa línea?

 

El límite que pone el proyecto Euskaraldia es el de la comprensión: por lo menos se debe comprender el euskera, para ser “Belarriprest”. En la Llanada, tenemos a mucha gente que, con un poco de esfuerzo, entiende euskera. Es mucha más gente de lo que creemos, y nuestro reto más exigente será conseguir el mayor número de “Belarriprest” que podamos. Para ello, hemos preparado talleres para empoderar a los/las participantes, como hicimos en la anterior iniciativa, y también organizaremos talleres TELP y cursos para trabajar en la comprensión del euskera.

 

 

  • Es pronto todavía, pero… Y después de Euskaraldia, ¿qué?

 

“75 ordu euskaraz” provocó muchos cambios en nuestros hábitos lingüísticos. Nos dimos cuenta que podíamos utilizar el euskera en más sitios de lo que creíamos, y que, para que eso sea posible, tenemos que enfrentarnos a las inercias que llevamos dentro. Nos dimos cuenta de que, aunque es difícil, es posible, y que aumentar la presencia del euskera está en nuestras manos. Todo eso está presente entre la gente que participamos en aquel proyecto, y nos gustaría ampliar esa sensación a toda la Llanada. Y para ello, el 19 de octubre de 2017 creamos la Comunidad del Euskera de la Llanada.